11 de diciembre de 2015

Calefacción en marcha

Cuando el frío ha llegado una caravana sin calefacción es realmente un lugar difícil en el que vivir.

Calefacción en Luz de Luna

Si hay algo que es Calidad de Vida es el poder estar en tu caravana en pijama y con una taza de té/café en la mano mientras fuera hace un frío de mil demonios y tu estás en el interior escuchando jazz o viendo la televisión.

Para ello la caravana tiene que estar dotada de calefacción.

Los sistemas de calefacción para caravanas se emplean desde hace muchos años. En 1961 (hace la friolera de 56 años) el fabricante aleman TRUMA presenta su calefacción TRUMA-MATIC, teniendo un inmediato éxito de ventas. En 1968 ya se comercializan dos modelos (el TRUMATIC S-2000 y el TRUMATIC S-3000).

Luz de Luna incorpora una calefacción TRUMATIC S-3000. Es un modelo veterano de gran eficiencia energética y con una potencia calorífica más que aceptable para el tamaño de esta caravana. Tiene una potencia calorífica máxima de 3.000W y un consumo que varía entre 30 y 230 gramos de butano a la hora (dependiendo de la potencia a la cual se regule: de 1 a 10).

Por decirlo de una manera coloquial es una estufa de butano.

Como medida elemental de seguridad la combustión (la llama y la combustión) se produce en el exterior de la cavarana, para evitar acabar con el oxígeno en el interior de la misma. Para ello la cámara de combustión se encuentra en los bajos de la caravana, en el exterior, debidamente protegida. Una conducción especial lleva los gases de la combustión hasta la chimenea.

En este tipo de calefacciones antiguas lo ideal es desmontar la carcasa exterior y proceder a su limpieza. Si se limpian el conducto de los gases de combustión y la chimenea se evitarán olores extraños al ponerla en marcha. Todo aquel que haya empleado una estufa previamente guardada y que haya acumulado polvo sabrá a qué me refiero con exactitud.

Poniendo marcha la calefacción

Para comprobar su correcto funcionamiento nada mejor que hacerlo en un día frío y, para ello, nada mejor que una noche fría de Madrid.

En esa fotografía se aprecia que la temperatura en el interior de Luz de Luna es de tan solo 7º.

Abro la llave que corta el paso al gas de la calefacción, pongo el selector de temperatura en la posición "6" y comienzo a accionar el botón del piezoeléctrico para que salte la chispa y la calefacción se ponga en marcha.

Previamente he tenido que pulsar el botón del gas como unos 10 largos segundos para que se purgue el aire en la conducción del gas butano.

Me lleva unos 5 minutos ponerla en funcionamiento por primera ver pero ¡enciende! y comienza a calentar lentamente el ambiente. Es una calefacción que funciona por convección. Tiene una gran resistencia que calienta el aire mediante el empleo de una llama. Un sistema simple, elemental y que no falla (si se tiene la precaución de contar con gas en la bombona exterior).

Pongo el selector en la posición "10" y se apaga la llama...

Como la llama piloto y la combustión se efectua en una zona exterior a la caravana (para entendernos, la caravana debe tener un agujero en el suelo por donde sobresale la parte inferior de la estufa, en donde se produce la combustión) hay una pequeña mirilla a través de la cual se puede ver si la llama piloto está encendida. Consigo encenderla nuevamente y la dejo regulada en la posición "8".

Rápidamente sale una humareda blanca por la chimenea exterior. Señal que está evaporando restos de humedad. Si estuviera en el Vaticano podría salir el Camarlengo a decir eso de habemus Papa.

En cuestión de unos minutos se nota un agradable calor si te colocas pegadito a la estufa. Al cabo de unos 15 minutos se nota claramente como la temperatura interior de Luz de Luna está subiendo. Es una sensación realmente confortable y hogareña. Es completamente silenciosa y permite dedicarte a otros menesteres de una manera cómoda. Me pongo el pijama y disfruto de este gran momento.

En esa fotografía puede verse como, en 35 minutos, la temperatura interior de Luz de Luna es de 19º.

Una caravana sin calefacción autónoma es poco más que dormir en una tienda de campaña. La incorporación de una calefacción brinda las prestaciones y comodidad de un pequeño hogar.

A modo de referencia, en la actualidad existen diferentes modelos de calefacciones TRUMATIC cuyos precios oscilan entre los 700 euros de las más económicas hasta los más de 2.000 euros de los modelos más completos. Hay modelos que tienen la opción de canalizar el aire calentado por la estufa a través de tubos con diferentes salidas en la caravana. Algo similar a la calefacción de un coche. También hay modelos que tienen una pequeña imagen de chimenea, con un generador de ruido de hoguera. Hay, desde luego, para todos los gustos.

Fotografía de la TRUMATIC S-3000 desmontada.

Radiador de una TRUMATIC S-3000.

Yo estoy más que satisfecho con la TRUMATIC S-3000 de Luz de Luna.

Con esto he avanzado un paso más para mi plena autonomía e independencia.

Comentarios

ha comentado el 18-09-2020 10:52:36

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