17 de agosto de 2020

Problemas en una rueda

Hoy me he encontrando con una desagradable sorpresa. La rueda izquierda de Luz de Luna-I está completamente deshinchada.

Debido a que la caravana estuvo detenida varios días la opción de haber pisado un clavo queda totalmente descartada. Se trata de una avería en la cubierta o en la válvula de hinchado. En todo caso es un contratiempo solventable y es una auténtica suerte que haya ocurrido con Luz de Luna-I completamente detenida y no en marcha.

De todas formas, como llevo la pantalla de los sensores de presión y temperatura en los neumáticos, si estuviera circulando me hubiese dado cuenta rápidamente y me hubiera detenido sin mayores contratiempos. Lo único es si hubiera ocurrido en una zona con mal lugar para apartarse en la cuneta.

Tras una somera inspección visual compruebo que la rueda está completamente deshinchada. Habrá que quitar el tapacubo, aflojar los tornillos de la rueda, elevar a Luz de Luna-I (con ayuda de un gato hidráulico muy potente que llevo en el 4x4), terminar de desmontar la rueda y ver si hay un pinchazo (cosa harto extraña, teniendo en cuenta que Luz de Luna-I no se ha movido en unos días.

Antes que efectuar todas esas operaciones intentaré hinchar la rueda, empleando una bomba de hinchado que también llevo en el 4x4 y que se enchufa en la toma del mechero del coche. Quizás con eso pueda solucionar momentáneamente el problema.

Tras intentarlo compruebo que el neumático no se hincha. Así pues no quedará más remedio que desmontar la rueda y llevarla a un taller especializado para que reparen el pinchazo.

Estoy muy estrañado, puesto que estos neumáticos son hiper reforzados y no han sufrido ningún ataque mecánico (pisar un bordillo, clavos, vidrios, etc) duranto los últimos días. Es, ciertamente, algo muy extraño.

Tras desmontar el tapacubos y efectuar una inspección visual más detallada y en profundidad descubro el problema.

La válvula de inflado/desinflado se ha fracturado. Es una avería relativamente común. Estos neumáticos son reforzados y tienen una presión de trabajo de 6.0 Kg/cm2. Como, al circular, la presión y temperatura del aire en el interior del neumático aumenta ligeramente yo intento no sobrepasar los 5.5 Kg/cm2 con los neumáticos fríos y en parado. El problema es que, en los talleres, suelen montar válvulas de goma normales, las cuales no están diseñadas para presiones superiores a 4.5 Kg/cm2. Además, el sol y la intemperie terminan agrietando la goma de estas válvulas provocando este tipo de roturas.

La solución es no hacer caso al taller, aunque insistan en que aguantan sin problemas y pedir válvulas reforzadas y que las instalen. El coste es de unos 15€ (ya instaladas) y merece la pens no escatimar en este punto tan importante.

La casita con ruedas se mantiene en contacto contra el asfalto en esas dos ruedas. Es muy importante controlar que los neumáticos no tengan más de 5 años, desde su fecha de fabricación, no presenten abolladuras, golpes, rayaduras en la goma y las válvulas de inflado sean reforzadas.

Soy consciente que, un 17 de agosto, y más en este año tan especial en el que la mayoría de empresas están funcionando bajo mínimos, me resultará especialmente difícil encontrar quien me pueda localizar estas válvulas reforzadas y me haga el cambio de las válvulas antiguas por las reforzadas. Aunque la otra rueda no está deshinchada, la lógica y prudencia me indican que debo cambiarla también.

Tras esta somera reflexión toca levantar la caravana con el gato, asegurar la caravana sobre unos caballetes especiales que he comprado hace un par de años por si acaso, desmontar las ruedas y llevarlas a un taller especializado en neumáticos para que me pidan las válvulas reforzadas y procedan al cambio.

Con ayuda de este gato hidráulico, que tiene capacidad para elevar 2.000Kg voy elevando lentamente a Luz de Luna-I. Tras eso la aseguro con caballetes en su chasis metálico y procedo, con extremo cuidado y cariño, a extraer las dos ruedas.

Soy, por naturaleza, una persona optimista y activa. Por ello, tras desmontar las ruedas observo los tambores de freno y los amortiguadores y aprovecho para decidir una revisión de dichos frenos y un cambio de los amortiguadores, que será también algo muy bueno de cara a la Seguridad en carretera. Como suele decirse no hay mal que, por bien, no venga.

21 de octubre

Tras 2 meses de búsqueda y espera un taller del Bajo Llobregat me consigue (tras 15 días de espera) las válvulas reforzadas. Son válvulas de aluminio, nada que ver con las de goma. Las suelen emplear pequeños camiones de carga. En 1 hora hacen el cambio y me llevo los neumáticos. Estoy super contento, aunque, durante este tiempo, ya me he enfrascado en la operación de cambiar los amortiguadores. Cuando reciba los amortiguadores nuevos y los cambie es posible que haga un repaso a los tambores de freno. Además, aprovechando el tener las ruedas desmontadas, pinto exteriormente los tambores de freno.

Lo importante es que tengo los neumáticos reparados. De momento los tengo dentro de Luz de Luna-I. En breve aprovecharé para reinstalar los sensores de temperatura y presión.

En la siguiente imagen puede apreciarse la nueva válvula reforzada.

Muchas gracias por haberme leido y hasta la próxima.

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