17 de octubre de 2020

Mejillones como aperitivo

Mientras voy efectuando trabajos de mejora y reparación en el 4x4 decido, creo (humildemente) de manera merecida, parar y efectuar un aperitivo-comida en Luz de Luna-II.

Avanzar que solamente efectúo una sola comida al día. Suelo desayunar medio vaso de zumo de naranja. A lo largo del día no suelo comer nada. Por la noche suelo efectuar una cena muy ligera. No suelo comer carne. Suelo comer vegetales y pescado. No soy vegetariano. Simplemente me siento bien, no me noto falto de fuerzas y estoy bastante satisfecho con este estilo de alimentación.

Hoy, no obstante, decido hacer un cambio y haré un aperitivo-comida. En este caso decido preparar unos mejillones cocidos (al vapor), junto con unas aceitunas rellenas de anchoa y una buena copa de vino blanco frío.

Es algo bastante sencillo de preparar. Fuente de hierro y, en mi caso, muy sabrosos. En mi caso me los prepararé al vapor y así, de paso, hago un breve descanso en mis trabajos mientras escucho música suave.

Me preparo, en este caso, 1 Kg de mejillones. Son mejillones frescos, fáciles de cocer al vapor. Para ello procedo a poner una olla con 2 dedos de agua.

Me sirvo una copa de vino blanco frío, pongo música suave y aprovecho que el agua alcanza su temperatura óptima para descansar unos minutos.

Mientras el agua está calentándose es un buen momento para eliminar restos de algas de los mejillones. Para ello nada más sencillo que dar un tirón con decisión de esa hierba verde que sobresale del interior del mejillón.

Importante tirar hacia la parte exterior del mejillón (la curva)

Esto es importante para evitar romper y matar antes de tiempo al crustáceo.

Cuando el agua está comenzando a hervir añado sal gorda (con el molinillo de sal) y un par de hojitas de laurel. Como se puede apreciar la receta es bastante simple.

Tras eso, simplemente, hay que añadir los mejillones y dejarlos cocer (con la tapa cerrada, para que lo hagan al vapor) durante unos 5 minutos.

¿Cómo saber cuándo están listos? Sencillo. Cuando todos los mejillones estén abiertos.

En la fotografía superior puede apreciarse como los mejillones están prácticamente abiertos. La espuma es normal y habitual. No hay que alarmarse.

Con los mejillones abiertos es momento de apagar el fuego y retirar, con ayuda de una espumadera, los mejillones para servirlos en un recipiente hondo. Una vez servidos se puede exprimir un limón sobre ellos y, si se desea un plus de sabor y frescor rallar la piel de ese limón y esparcirlo por encima de los mejillones ya cocidos.

Ahora, simplemente, queda disfrutar de la música, la copa de vino blanco frío y de los mejillones.

Al acabar, hay que recordar que estoy en una caravana (no hay lavavajillas y el espacio es el justo dentro de la escasez, por lo cual procedo a lavar todo lo que ensucié, descansar un cuartito de hora y retomar mis trabajos en el 4x4.

Muchas gracias por haberme leido y espero la receta haya resultado de vuestro agrado.

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