26 de noviembre de 2020

Huevos fritos con Trompetas de la Muerte

Nos suele sorprender encontrarnos una Receta simple, bien ejecutada. Más sorprendente es hacerla en la pequeña cocinita de una caravana como Luz de Luna.

Esta noche me apetece hacer algo simple, rápido y sabroso. Por ello voy a preparar un plato muy básico, pero no por ello insípido o aburrido

Huevos fritos con Trompetas de la Muerte

No hay que asustarse por el nombre. La Trompeta de la Muerte es un seta comestible. Su nombre técnico es Craterellus cornucopioides. Su forma recuerda a una trompeta. La expresión de la Muerte viene dada por su curioso color. Cuando está seca es color gris. Cuando está húmeda, o se cocina, se vuelve completamente negra. Es, por decirlo de alguna manera, como los calamares en tinta del mundo de las setas.

Además de una delicia gastronómica, estas setas silvestres poseen numerosas propiedades nutricionales que reforzarán nuestro sistema inmunitario. Son ricas en vitamina B, minerales y proteínas.

Las Trompetas de la Muerte es un sabroso ingrediente en multitud de platos, como arroces, pastas, sopas, guisos de carne y pescado, calderetas, salteándolas con huevo frito o las virutas de jamón ibérico y puré de patata.

Crece a la sombra de robles, hayas, castaños y en zonas musgosas, y se recolecta a finales del verano y en otoño. Su limpieza es fácil, basta con cepillarla, evitando el contacto con el agua.

Bien. Yo las voy a preparar salteadas. Por encime pondré 2 huevos a la plancha (la diferencia con el huevo frito es que no se emplea prácticamente aceite para su cocinado, usando la sartén a modo de plancha. Si se domina esta sencilla Técnica se consuiguen unos huevos cuajados, cocinados, de yema jugosa y clara tostadita y crujiente.

Desgraciadamente no tengo tiempo para ir al monte a recoger Trompetas de la Muerte. Por ello las adquiero en un supermercado alemán. No son baratas. Estamos hablando de una seta que está en 18€/Kg. Compro una bandeja de 200 gramos (será suficiente).

Aquí se puede ver la bandejita con las Trompetas de la Muerte.

Procedo a saltearlas, a fuego suave, con un chorrito de aceite y varias especias (esto es a gusto de cada persona).

Cuando están a mi gusto comienzo a ejecutar los huevos a la plancha.

¡ Qué maravilloso perfume !

Solamente me queda efectuar un humilde y simple emplatado. No es mi intención esta noche crear un plato de altura. Simplemente quiero algo sabroso para cenar.

El resultado es aceptable. Ha sido rico, lo he preparado rápido y ahora me queda espolvorear pimentón rojo dulce por encima para darle el último toque.

Una preciosa imagen de una humilde cena.

La yema ha quedado, sencillamente, perfecta.

Cada uno consume esta simple receta como desee. Yo no quiero emplear pan, por lo cual rompo los huevos (como si fueran unos huevos cabreados con tenedor y cuchillo y lograr que se fusionen los ingredientes, aromas y sabores.

La imagen es confusa, pero es delicioso.

Una vez más, querido lector, deseo mostrarle mi agradecimiento por haber leído esta entrada en este Diario.

Buenas noches y felices vivencias.

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